Exabogado de inmigración admite haber cobrado a sus clientes por trámites que nunca hizo
Un exabogado de inmigración de Rhode Island y Massachusetts se declaró culpable de fraude electrónico y evasión fiscal tras cobrar unos 98.000 dólares por servicios que no prestó. El caso muestra por qué conviene que cada solicitante siga de cerca su propio expediente.
Los hechos
Según un comunicado de USCIS del 19 de octubre de 2026, Joseph Molina-Flynn, de 43 años y exabogado de inmigración en Rhode Island y Massachusetts, se declaró culpable de un cargo de fraude electrónico y otro de evasión fiscal.
Lo más relevante del comunicado:
- Entre 2019 y 2023 cobró unos 98.000 dólares en honorarios y tasas de presentación a clientes de inmigración por trámites que nunca hizo.
- A algunos clientes les dio información falsa sobre el avance de sus casos.
- Usó ese dinero para mantener su despacho y pagar gastos personales.
- Además, no presentó su declaración federal de impuestos de 2021 y pagaba gastos personales con la cuenta operativa del despacho para ocultar el impuesto sobre la renta y las retenciones de nómina que debía. La pérdida fiscal se calcula entre 550.000 y 1,5 millones de dólares.
Como parte del acuerdo, pagará 83.265 dólares de restitución a las víctimas y presentará declaraciones corregidas de 2019 a 2023. La sentencia está prevista para el 17 de diciembre de 2026. El fraude electrónico se castiga con hasta 20 años de prisión y la evasión fiscal con hasta cinco. En la investigación participaron HSI, el IRS, el FBI, la policía de Providence y USCIS.
Análisis
La cifra fiscal es más llamativa, pero lo que más importa a los solicitantes es la parte migratoria. En un trámite de inmigración, un plazo vencido o un formulario que nunca se presentó puede costar mucho más que dinero: la pérdida del estatus, el vencimiento de un permiso de trabajo o años más de espera.
Lo más grave es que los clientes no solo perdieron dinero. Se les dijo que sus casos avanzaban cuando no era así, de modo que muchos no tenían motivos para desconfiar.
Hay algunos hábitos que reducen el riesgo, sea quien sea su representante:
- Pida el aviso de recibo. Cuando USCIS acepta una solicitud, emite un recibo (Formulario I-797C) con un número de caso. Su representante debería poder entregarle una copia.
- Consulte su caso por su cuenta. La herramienta de estado de casos y la cuenta en línea de USCIS permiten comprobar que la solicitud existe.
- Sepa a dónde van las tasas. Las tasas de USCIS se pagan al gobierno de EE. UU. Guarde el comprobante de cuándo y cómo se pagaron.
- Verifique credenciales. Los abogados tienen licencia del colegio de abogados de su estado, y los representantes acreditados figuran en las listas del Departamento de Justicia.
La gran mayoría de los abogados de inmigración trabaja con honestidad, y este caso no debería disuadir a nadie de buscar ayuda calificada. Lo que sí demuestra es que el solicitante está más protegido cuando puede ver por sí mismo cómo va su caso.
Este artículo es informativo y no constituye asesoría legal.
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