El Departamento de Estado exige que los solicitantes de visa se entrevisten en su país de residencia o ciudadanía
El Departamento de Estado ahora exige que los solicitantes de visas de no inmigrante se entrevisten en su país de ciudadanía o residencia, cerrando la práctica de buscar citas en otras sedes consulares.
Qué cambió
El Departamento de Estado de EE. UU. ha comenzado a exigir que los solicitantes de visas de no inmigrante —incluidos quienes solicitan visas de turista, estudiante y negocios— programen su entrevista en una embajada o consulado de EE. UU. ubicado en su país de ciudadanía o en el país donde residen legalmente. El requisito entró en vigor el 1 de noviembre de 2025, aunque la guía pública detallada se publicó a mediados de diciembre.
Para los nacionales de unos 20 países donde Estados Unidos no realiza operaciones consulares de rutina —entre ellos Afganistán, Bielorrusia, Cuba, Irán, Rusia, Siria, Venezuela y Yemen—, el Departamento ha designado sedes alternativas específicas donde esos solicitantes deben presentar su solicitud.
Quienes intenten entrevistarse en un lugar distinto a su país de origen o de residencia deben esperar demoras considerablemente mayores para obtener una cita, y cualquier tarifa pagada no es reembolsable ni transferible a otra sede si la solicitud se presenta en la jurisdicción incorrecta. Quienes soliciten con base en su residencia, y no en su ciudadanía, deben poder demostrar que efectivamente viven en ese país. Los viajeros diplomáticos, oficiales, y aquellos vinculados a la OTAN o la ONU están exentos, al igual que los casos de emergencia humanitaria o médica genuina. Las entrevistas ya programadas antes de la entrada en vigor de la política generalmente siguen siendo válidas.
Qué significa esto para los solicitantes
Análisis: Se trata de un cambio que suena administrativo pero que tiene un impacto práctico considerable. Durante años, algunos solicitantes buscaron sedes consulares con tiempos de espera más cortos o fama de trato más favorable, llegando incluso a viajar a un tercer país solo para la entrevista. Esta regla cierra esa opción en la gran mayoría de los casos rutinarios.
El efecto más claro recaerá sobre quienes viven fuera de su país de origen sin una residencia estable y demostrable: estudiantes en programas de corta duración, trabajadores por contrato entre asignaciones, o binacionales que no tienen claro qué pasaporte —y por tanto qué sede— deben usar. Cualquier persona en esta situación debería confirmar con antelación qué consulado tiene jurisdicción sobre su caso, ya que las solicitudes de transferencia se tramitan a través del Centro Nacional de Visas y no directamente en los consulados.
También vale la pena señalar la falta de claridad sobre cómo se verifica la "residencia": la guía pública no detalla qué se considera prueba suficiente (un contrato de alquiler, un permiso de trabajo, una carta de inscripción escolar), lo que deja margen para una aplicación inconsistente entre sedes. Los solicitantes con una situación de residencia inusual deberían tener su documentación lista en lugar de asumir una interpretación favorable.
Este es un reporte informativo sobre un cambio de política del Departamento de Estado, no asesoría legal. Quienes tengan dudas sobre su caso particular deben consultar a un abogado de inmigración o a la embajada o consulado de EE. UU. más cercano.
Fuente
Original — US Department of State
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